Rolando Bonaccorsi

¿Qué esperar de la próxima ola tecnológica?

Diego Velázquez
Diego Velázquez 5 Min Read
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Rolando Bonaccorsi

La transformación digital atraviesa un nuevo momento, señala Rolando Bonaccorsi, líder en inteligencia artificial y ciencia de datos aplicadas a los negocios y las operaciones. Tras la rápida expansión de la inteligencia artificial generativa, empresas de distintos sectores comenzaron a mirar más allá de las herramientas capaces de producir textos, imágenes o código. Ahora, el enfoque se desplaza hacia tecnologías que actúan de forma integrada con las operaciones, automatizan decisiones y amplían la capacidad de las organizaciones para responder con rapidez a los cambios del mercado. La próxima ola tecnológica tenderá a centrarse menos en el impacto visual y más en la eficiencia práctica.

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¿La inteligencia artificial avanzará hacia un funcionamiento más autónomo?

Los primeros años de la IA generativa estuvieron marcados por la interacción directa entre los usuarios y herramientas capaces de responder preguntas o crear contenidos bajo demanda. La siguiente etapa apunta a un escenario en el que los agentes de IA ejecutan actividades de manera cada vez más independiente, integrando información de diferentes sistemas y realizando tareas con una mínima intervención humana.

Rolando Bonaccorsi destaca que este avance no significa que las personas dejarán de desempeñar un papel estratégico. Al contrario, los profesionales pasarán a supervisar decisiones, validar resultados y definir objetivos para que los sistemas actúen de forma alineada con las necesidades del negocio. La inteligencia artificial deja de funcionar únicamente como un recurso de apoyo y pasa a participar activamente en la ejecución de los procesos.

Al mismo tiempo, crece la necesidad de establecer criterios claros de gobernanza. Cuanto mayor sea el nivel de autonomía de las soluciones, mayor será la importancia de monitorear los resultados, garantizar la transparencia en las decisiones y mantener controles capaces de reducir los riesgos operativos. La tecnología continuará evolucionando, pero su aplicación dependerá de la confianza construida a lo largo de este proceso.

¿Cómo adquirirán aún más importancia los datos?

La próxima ola tecnológica estará sustentada por datos organizados, accesibles y confiables. Sin una estructura sólida de ciencia de datos y analítica, las herramientas de inteligencia artificial tendrán dificultades para ofrecer respuestas precisas o respaldar decisiones estratégicas. Esto hace que las inversiones en la calidad de la información sean tan relevantes como la adopción de nuevas plataformas.

Otro movimiento importante, según Rolando Bonaccorsi, está relacionado con la observabilidad de las operaciones. Las empresas buscan monitorear los entornos en tiempo real para identificar fallos, anticipar incidentes y comprender el comportamiento de los sistemas antes de que pequeños problemas afecten a los clientes o a procesos críticos. Esta capacidad analítica fortalece la gestión de las operaciones y amplía la eficiencia operativa.

¿Qué competencias serán las más valoradas?

La evolución tecnológica modificará el perfil de los equipos, pero difícilmente reducirá la importancia del factor humano. El conocimiento técnico seguirá siendo relevante; sin embargo, las habilidades relacionadas con el análisis crítico, la interpretación de datos, la resolución de problemas y el liderazgo adquirirán aún más protagonismo. A medida que las tareas repetitivas sean automatizadas, los profesionales serán cada vez más requeridos para desempeñar funciones estratégicas. La capacidad de aprender con rapidez, colaborar entre distintas áreas e interpretar escenarios complejos será un diferencial competitivo para quienes deseen mantenerse al ritmo de este nuevo mercado.

Otro desafío será la adaptación continua. Las nuevas soluciones surgen a un ritmo acelerado, convirtiendo el aprendizaje permanente en una necesidad tanto para las empresas como para los colaboradores. Las organizaciones que fomentan una capacitación constante logran incorporar innovaciones con mayor facilidad, reduciendo las resistencias y ampliando su capacidad de responder a los cambios del mercado. Más que dominar nuevas herramientas, será necesario desarrollar una cultura de actualización permanente, capaz de acompañar la velocidad de las transformaciones tecnológicas.

Por último, Rolando Bonaccorsi subraya que también será fundamental desarrollar una visión integrada entre la tecnología y los negocios. Los proyectos de transformación digital dejan de ser responsabilidad exclusiva de las áreas de TI y pasan a involucrar a diferentes sectores de la empresa. Esta colaboración favorece decisiones más alineadas con los objetivos estratégicos y aumenta el potencial de generación de valor de las nuevas tecnologías. Cuando distintos equipos comparten objetivos y utilizan los datos para orientar las decisiones, la innovación comienza a generar impactos más consistentes en la productividad, la eficiencia operativa y la competitividad.

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