Al Green es un congresista demócrata que representa al 9.º distrito de Texas, una región que incluye una parte del área sur de Houston. Con 78 años, Green ha sido una figura prominente en la Cámara de Representantes desde 2005. Sin embargo, su nombre ha cobrado más relevancia en los últimos días, luego de que fuera expulsado del Congreso durante un discurso del expresidente Donald Trump. Este incidente ha destacado el estilo combativo de Green y su postura firme contra Trump, quien fue acusado varias veces de abusos durante su presidencia.
El evento en cuestión ocurrió en marzo de 2025, cuando Donald Trump ofreció un discurso en el Congreso tras la elección presidencial de noviembre de 2024. Mientras Trump afirmaba que había recibido un mandato popular, Al Green interrumpió la sesión de manera enérgica. Se levantó de su asiento y comenzó a gritar, acusando al presidente de no tener el mandato para realizar políticas que afectaran a los más vulnerables, como los recortes al programa Medicaid. La acción provocó un ambiente tenso en el Congreso, con los republicanos gritando “¡EE.UU., EE.UU.!” y el presidente de la Cámara, Mike Johnson, advirtiendo a Green sobre su conducta.
La interrupción de Green no fue solo un acto de desobediencia, sino un claro mensaje político. El congresista demócrata utilizó la ocasión para expresar su descontento con las políticas de Trump, particularmente con las propuestas que amenazaban a programas sociales que beneficiaban a las familias de bajos ingresos. Ante la creciente agitación, un sargento del Congreso escoltó a Green fuera de la sala, mientras los republicanos celebraban la expulsión. Este incidente subraya la creciente polarización política en el Congreso y la confrontación directa entre los demócratas y republicanos en temas clave.
Al Green no es ajeno a la confrontación política con Donald Trump. A lo largo de su carrera, el congresista ha sido un crítico feroz del expresidente. En 2017, Green inició un proceso de impeachment (destitución) contra Trump, alegando abusos de poder y conducta impropia. Posteriormente, en 2019, Green intentó nuevamente iniciar un proceso similar, buscando la remoción del presidente debido a sus acciones en diversos frentes, como la separación de familias migrantes y su manejo de las protestas raciales en los Estados Unidos.
En febrero de 2025, Green renovó su llamado a la destitución de Trump, esta vez en respuesta a una controvertida propuesta del expresidente sobre Gaza. Trump sugirió que los Estados Unidos podrían intervenir en la región y asumir el control para “reconstruirla” y reasentar a los palestinos de manera permanente. Green calificó esta propuesta de “limpieza étnica” y volvió a prometer que intentaría un proceso de impeachment, convencido de que las acciones de Trump violaban principios fundamentales de los derechos humanos y la soberanía internacional.
Además de su enfrentamiento con Trump, Al Green ha sido un defensor constante de las políticas progresistas, como la expansión de la cobertura médica para los más necesitados. Su postura en favor de programas como el Medicaid lo ha convertido en un aliado clave de aquellos que luchan por la justicia social en los Estados Unidos. El incidente en el Congreso pone de relieve no solo su desafío a Trump, sino su compromiso con la defensa de las políticas que considera esenciales para el bienestar de los más vulnerables.
Este incidente también destaca la figura de Al Green como un político dispuesto a desafiar la autoridad en nombre de sus principios. Su historial en el Congreso está marcado por una serie de actos de protesta y resistencia, ya sea en la Cámara de Representantes o fuera de ella. En 2021, cuando los republicanos intentaron destituir al secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, Green fue uno de los principales opositores de esa iniciativa, incluso participando en las discusiones desde un hospital debido a un problema de salud, lo que demuestra su dedicación a la política a pesar de las adversidades.
En conclusión, la expulsión de Al Green durante el discurso de Trump es solo el último capítulo de una larga serie de enfrentamientos entre el congresista y el expresidente. Green continúa siendo una figura central en la política del Texas y en los esfuerzos de la oposición para frenar las políticas conservadoras de Trump y sus seguidores. Aunque su estilo puede ser controvertido, no cabe duda de que Al Green representa una parte significativa de la resistencia política dentro del Congreso de los Estados Unidos.
Autor: Denis Nikiforov
Fuente: Asesoría de Comunicación de Saftec Digital