Lucas Peralles

¿Se puede perder grasa sin perder peso? Lucas Peralles explica cómo funciona la recomposición corporal

Diego Velázquez
Diego Velázquez 10 Min Read
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Lucas Peralles

Cuando se habla de adelgazar, pocas situaciones generan tanta frustración como subirse a la báscula después de semanas de esfuerzo y descubrir que el peso prácticamente no ha cambiado. Para muchas personas, esto significa que todo el sacrificio ha sido en vano. Sin embargo, la ciencia demuestra que esa conclusión puede ser completamente errónea. El organismo puede estar reduciendo la grasa corporal, aumentando la masa muscular y mejorando diversos indicadores de salud sin que ello provoque una gran diferencia en el peso total. Este proceso se conoce como recomposición corporal y cada vez adquiere mayor relevancia por representar un enfoque más inteligente y sostenible para quienes buscan salud y calidad de vida. Según el especialista en comportamiento alimentario y fundador del Método LP, Lucas Peralles, comprender esta diferencia es fundamental para abandonar la idea de que el éxito depende exclusivamente del número que muestra la báscula.

Esto ocurre porque la grasa y el músculo cumplen funciones completamente distintas en el organismo. Mientras que el tejido adiposo, especialmente cuando se acumula en la zona abdominal, se asocia con un mayor riesgo de diversas enfermedades metabólicas, la masa muscular participa activamente en el control de la glucosa en sangre, la producción de energía, la fuerza física y el mantenimiento del metabolismo. Así, dos personas pueden tener exactamente el mismo peso, pero composiciones corporales totalmente diferentes y, en consecuencia, niveles de salud muy distintos. Precisamente por ello, evaluar únicamente los kilos perdidos puede ocultar transformaciones de gran importancia.

¿Qué es la recomposición corporal?

La recomposición corporal consiste en reducir la grasa corporal al mismo tiempo que se preserva o aumenta la masa muscular. A diferencia de las dietas tradicionales, cuyo único objetivo es disminuir el peso, esta estrategia busca modificar la composición del organismo, favoreciendo cambios que realmente impactan la salud metabólica y la funcionalidad del cuerpo.

En la práctica, esto significa que una persona puede mantener prácticamente el mismo peso durante semanas o meses, pero presentar una cintura más delgada, una mayor definición muscular, una mejor condición física y una reducción significativa del porcentaje de grasa corporal. Como señala Lucas Peralles, el peso corporal representa únicamente la suma de diferentes tejidos —músculos, grasa, agua, huesos y órganos— y, por ello, por sí solo no permite determinar si la transformación se está produciendo de forma saludable.

¿Por qué la báscula no siempre refleja tu progreso?

La mayoría de las personas utiliza la báscula como el único parámetro para evaluar sus resultados. Sin embargo, esta no distingue entre grasa y músculo. Si una persona pierde dos kilos de grasa y gana dos kilos de masa muscular, el peso permanecerá exactamente igual, aunque la composición corporal haya mejorado considerablemente.

Además, factores como la hidratación, el consumo de sodio, el ciclo hormonal, el glucógeno muscular y la retención de líquidos pueden provocar variaciones diarias de peso que no reflejan un aumento o una pérdida de grasa. Esta es una de las razones por las que muchas personas creen que “han dejado de adelgazar”, cuando en realidad continúan progresando.

En opinión de Lucas Peralles, comprender este proceso reduce la ansiedad durante el tratamiento y ayuda al paciente a centrar su atención en los indicadores que realmente importan para la salud, en lugar de depender exclusivamente de la báscula.

¿Por qué ganar masa muscular mejora el metabolismo?

La masa muscular es uno de los tejidos más activos del organismo. Participa en el movimiento, la estabilidad de las articulaciones, la producción de calor y en numerosos procesos metabólicos que tienen lugar de forma continua, incluso durante el reposo. Cuanto mayor sea la cantidad de músculo preservada, mayor será el gasto energético diario necesario para mantener estas estructuras funcionando correctamente.

Además, el músculo desempeña un papel fundamental en la utilización de la glucosa por parte del organismo, contribuyendo a mejorar la sensibilidad a la insulina y favoreciendo un control metabólico más eficiente. Esto significa que la recomposición corporal no solo produce cambios estéticos, sino también importantes beneficios para la salud a largo plazo.

Entre los principales beneficios metabólicos de este proceso se encuentran:

  • mejora de la sensibilidad a la insulina;
  • reducción de la grasa visceral;
  • disminución de la inflamación crónica de bajo grado;
  • aumento del gasto energético en reposo;
  • mejora de la capacidad funcional;
  • reducción del riesgo de diabetes tipo 2, síndrome metabólico y enfermedades cardiovasculares.
Lucas Peralles
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Estos resultados demuestran que transformar la composición corporal produce efectos mucho más amplios que simplemente reducir el peso.

¿Qué se necesita para lograr la recomposición corporal?

Contrariamente a lo que muchas personas imaginan, la recomposición corporal no ocurre por casualidad. Depende de la combinación de distintos factores que actúan de forma integrada.

La alimentación debe aportar una cantidad adecuada de proteínas para preservar y estimular la síntesis muscular, mientras que el consumo energético debe ajustarse de acuerdo con los objetivos y las necesidades individuales.

Otro componente indispensable es el entrenamiento de fuerza. Los ejercicios de resistencia proporcionan el estímulo necesario para que el organismo conserve y desarrolle masa muscular incluso durante la reducción de la grasa corporal.

A ello se suman un sueño de calidad, una recuperación adecuada entre los entrenamientos, el control del estrés y una rutina constante, factores que influyen directamente en el equilibrio hormonal y el metabolismo.

En este sentido, Lucas Peralles destaca que los protocolos extremadamente restrictivos suelen producir exactamente el efecto contrario al deseado. Las dietas muy severas aumentan el riesgo de pérdida de masa muscular, reducen el gasto energético y dificultan el mantenimiento de los resultados a largo plazo.

¿Cómo hacer seguimiento del progreso más allá de la báscula?

Uno de los mayores cambios de perspectiva que ofrece la recomposición corporal es comprender que el progreso no debe medirse únicamente en kilos.

Las circunferencias corporales, el porcentaje de grasa, la bioimpedancia, las evaluaciones de composición corporal, la evolución de las medidas, el rendimiento físico e incluso la forma en que queda la ropa proporcionan información mucho más relevante sobre las adaptaciones del organismo.

En muchos casos, personas que creen haber llegado a un estancamiento descubren, mediante estas evaluaciones, que han reducido la grasa abdominal, preservado la masa muscular y mejorado significativamente diversos indicadores metabólicos, incluso sin grandes cambios en el peso.

¿Cómo aplica el Método LP los principios de la recomposición corporal?

Los conceptos de la recomposición corporal forman parte de la base científica utilizada en el Método LP. En lugar de centrar todos los esfuerzos exclusivamente en reducir los números de la báscula, el método busca promover cambios consistentes en la composición corporal, priorizando la disminución de la grasa, la preservación de la masa muscular y la mejora de la salud metabólica.

Para ello, el seguimiento es individualizado y tiene en cuenta factores como la composición corporal, la rutina, los hábitos alimentarios, la práctica de actividad física, la calidad del sueño, el comportamiento alimentario y las necesidades específicas de cada paciente.

Es decir, el objetivo no es lograr una rápida pérdida de peso a cualquier precio, sino construir resultados sostenibles y compatibles con la fisiología del organismo.

Adelgazar de forma saludable significa mejorar el funcionamiento del cuerpo en su conjunto. Cuando la estrategia respeta la biología, preserva la masa muscular y favorece la reducción de la grasa corporal, los beneficios van mucho más allá de la estética: el metabolismo se vuelve más eficiente, mejora la calidad de vida y aumentan significativamente las posibilidades de mantener los resultados a lo largo de los años.

Después de todo, como destaca Lucas Peralles, el verdadero éxito no consiste únicamente en pesar menos, sino en construir un organismo más saludable, fuerte y metabólicamente equilibrado.

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