Estados Unidos e Irán intensifican ataques y elevan la tensión en el Estrecho de Ormuz

Diego Velázquez
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Fuerzas estadounidenses atacaron por noveno día consecutivo mientras Irán denuncia la explosión de dos petroleros en la vía marítima estratégica.

Estados Unidos e Irán mantienen un ciclo de ataques que ya se extiende por nueve días consecutivos, en medio de una creciente preocupación por la seguridad del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz. La tensión aumentó luego de que Teherán informara que dos petroleros habían explotado al intentar cruzar la región, según reportó la Agencia Brasil.

El conflicto se reactivó después del colapso de un alto el fuego provisional firmado hace aproximadamente un mes, lo que profundizó la disputa por el control de una de las rutas energéticas más importantes del planeta. La escalada ya generó alertas de seguridad en países vecinos y un repunte en el precio internacional del petróleo.

Qué está pasando en el Estrecho de Ormuz

Según informó la Agencia Brasil, las fuerzas estadounidenses atacaron Irán por noveno día consecutivo, mientras la Guardia Revolucionaria Islámica aseguró haber golpeado aeronaves norteamericanas en el aeropuerto de Aqaba, en Jordania, además de instalaciones militares de Estados Unidos en un campamento identificado como Al Adiri y en la base aérea de Ali Al Salem, en Kuwait, así como en territorio sirio. Las sirenas de alerta sonaron en Baréin durante la mañana, según confirmó el Ministerio del Interior de ese país.

El ejército de Kuwait, por su parte, informó que estaba interceptando drones en medio del ataque atribuido a Irán, lo que refleja la magnitud regional que ha alcanzado el conflicto. La Guardia Revolucionaria sostuvo que los dos petroleros explotaron cuando intentaban transitar por una ruta que describió como insegura dentro del estrecho, y acusó a las fuerzas armadas estadounidenses de haber incentivado a esas embarcaciones a usar ese pasaje. La agencia Reuters, citada por medios brasileños, no logró verificar de forma independiente esa versión.

El Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido informó además que recibió un reporte de una embarcación en llamas frente a la costa de Omán, aunque todavía no había confirmado la causa del incidente. La combinación de estos episodios ha generado una sensación de alerta constante entre las compañías navieras que operan en la zona, una de las rutas más utilizadas para el transporte de petróleo a nivel mundial.

Impacto económico y militar de la escalada

De acuerdo con el Jornal do Brasil, el número de embarcaciones que cruzaron el estrecho cayó de forma notable durante el fin de semana, mientras el precio del petróleo subió cerca de un 2%, superando los 90 dólares por barril, presionado por el riesgo de una interrupción prolongada en el abastecimiento energético global. Ese aumento ya empieza a preocupar a analistas económicos, que advierten sobre posibles efectos en la inflación internacional si el conflicto se extiende.

El mismo medio informó que Estados Unidos confirmó una nueva muerte de un militar en el norte de Irak durante la remoción de material explosivo de un dron iraní derribado, lo que eleva a 17 el número total de militares estadounidenses muertos desde el inicio de la guerra, con más de 420 heridos registrados hasta el momento. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) sostuvo que inició una nueva ronda de ataques con el objetivo de debilitar la capacidad iraní de atacar embarcaciones comerciales en la región.

El gobierno estadounidense insiste en que Irán representa una amenaza directa para la navegación internacional, mientras Teherán advierte que considera el estrecho una línea roja y que resistirá hasta el final cualquier intento de restringir su acceso a esa vía marítima. La falta de un canal diplomático estable entre ambos países dificulta, por ahora, cualquier posibilidad de una nueva tregua a corto plazo.

Qué se espera para los próximos días

Analistas citados por medios brasileños señalan que la reanudación de los ataques, apenas un mes después del colapso del acuerdo de cese al fuego, indica que ambas partes se preparan para un conflicto más prolongado que el episodio anterior. La comunidad internacional observa con atención cualquier señal de una nueva negociación, aunque hasta el momento no se han confirmado contactos diplomáticos directos entre Washington y Teherán.

El aumento del precio del petróleo ya despierta preocupación entre economistas, que temen un efecto en cadena sobre los costos de combustibles y transporte en distintas regiones del mundo, incluida América Latina. Países que dependen de las importaciones energéticas provenientes de la región del golfo Pérsico podrían sentir primero el impacto de cualquier nueva interrupción prolongada en el tráfico marítimo por Ormuz.

Mientras tanto, gobiernos de la región, como Baréin y Kuwait, reforzaron sus sistemas de alerta y defensa antiaérea ante la posibilidad de nuevos ataques con drones o misiles. La situación se mantiene bajo estricta vigilancia de organismos internacionales de seguridad marítima, que continúan monitoreando el tránsito de buques por una de las rutas más sensibles del comercio mundial de energía.

El conflicto entre Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los focos de tensión internacional más seguidos de las últimas semanas, con consecuencias que ya se sienten en el mercado energético global. La evolución de los próximos días será clave para determinar si la escalada se estabiliza o si se transforma en un conflicto de mayor duración.

Por el momento, ni Washington ni Teherán han dado señales concretas de acercamiento diplomático, lo que mantiene en vilo tanto a los mercados financieros como a la navegación internacional. Este es un tema en desarrollo y la cobertura será actualizada a medida que surjan nuevas informaciones oficiales.

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