Sérgio Bento De Araújo explica cómo conducir bajo la lluvia evitando riesgos con neumáticos y frenado adecuados.

Conducir bajo la lluvia: Neumáticos, frenado y aquaplaning

Denis Nikiforov
Denis Nikiforov 6 Min Read
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Sérgio Bento De Araújo explica cómo conducir bajo la lluvia evitando riesgos con neumáticos y frenado adecuados.

Como señala el empresario Sergio Bento de Araújo, la seguridad comienza antes de la primera gota: mantenimiento, presión correcta y conducción estable reducen riesgos y hacen que el viaje sea predecible incluso en superficies mojadas. Conducir bajo la lluvia exige una lectura precisa del asfalto, control de la velocidad y atención al estado de los neumáticos. Continúe leyendo y verá que el agua acumulada modifica la adherencia, altera la distancia de frenado y aumenta las posibilidades de pérdida de control.

¿Por qué la lluvia altera tanto el comportamiento del coche?


La película de agua crea una capa fina que reduce la fricción entre el neumático y la pista. Frenadas largas, respuestas lentas de dirección y mayor propensión a derrapar son efectos comunes. Según el especialista en educación Sergio Bento de Araújo, entender cómo reacciona el coche en estas situaciones prepara al conductor para tomar decisiones más conscientes, especialmente en vías rápidas.

Aprende con Sérgio Bento De Araújo a prevenir el aquaplaning y mantener el control al conducir en lluvia.
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Neumáticos: Profundidad de la banda de rodadura y desempeño en mojado


Los surcos drenan el agua y mantienen el contacto con el asfalto. Por debajo de 3 mm, la eficiencia cae drásticamente. Los neumáticos desgastados aumentan el riesgo de aquaplaning y alargan la distancia de frenado. Como explica el empresario Sergio Bento de Araújo, una revisión visual frecuente y la rotación según los intervalos recomendados preservan el desempeño y evitan sorpresas cuando comienza a llover.

Presión correcta: Aliada de la estabilidad y del frenado


La presión baja deforma la banda de rodadura, reduce la evacuación de agua y aumenta el desgaste. La presión alta disminuye el área de contacto y hace que el coche sea más inestable en curvas mojadas. Según el especialista en educación Sergio Bento de Araújo, seguir los valores indicados en el manual evita la pérdida de control y garantiza que el ABS y el control de estabilidad respondan como están diseñados.

Frenado en superficie mojada: ¿Cómo se comporta el coche?


La lluvia aumenta la distancia necesaria para detenerse. El pedal debe accionarse de manera progresiva, permitiendo que los sistemas electrónicos hagan los ajustes. El ABS evita el bloqueo de las ruedas, pero no reduce la distancia requerida; solo garantiza que la dirección se mantenga durante la frenada. Como sugiere el empresario Sergio Bento de Araújo, la anticipación es clave: quien observa con antelación necesita frenar menos y con mayor estabilidad.

Aquaplaning: El punto crítico de la lluvia intensa


Cuando el agua supera la capacidad de drenaje de los neumáticos, el coche flota y pierde adherencia. El volante se vuelve ligero, el ruido cambia y el vehículo no responde a los comandos. La reacción correcta es simple: soltar el acelerador, mantener el volante alineado y esperar a que se restablezca el contacto con el asfalto. Movimientos bruscos aumentan el riesgo de derrape.

Velocidad segura: Adaptación al volumen de agua


Los límites de la vía no sirven como referencia directa durante lluvia intensa. La velocidad debe ajustarse según la visibilidad, el estado del asfalto y la profundidad de los charcos. Una reducción moderada combinada con mayor distancia respecto al vehículo de adelante crea margen de maniobra y compensa la variación de adherencia a lo largo del recorrido.

Calibración y calidad de los limpiaparabrisas


Palas rígidas o desgastadas dejan rayas y reducen el campo visual. El reemplazo anual garantiza un vidrio limpio y una reacción rápida a cambios en la intensidad de la lluvia. Una buena visibilidad es tan importante como neumáticos en óptimas condiciones, porque las decisiones correctas dependen de lo que el conductor puede ver.

Faros e iluminación: Ver y ser visto en el momento justo


Los coches con luces apagadas se vuelven invisibles en lluvias intensas. Los faros bajos intensifican el contraste, facilitando la visualización de la pista. Las luces traseras son esenciales para que los conductores que siguen detrás mantengan una distancia segura. Una iluminación adecuada reduce significativamente el riesgo de colisiones por acercamiento y mejora la percepción del entorno en vías con poca luz.

Uso de controles electrónicos: Aliados en superficies mojadas


El control de tracción y de estabilidad son fundamentales para la seguridad, ajustando el par y el frenado en cada rueda, lo que ayuda a compensar la pérdida de adherencia en situaciones críticas. Aunque estos sistemas ofrecen una capa adicional de protección, no deben considerarse un sustituto de una conducción atenta y responsable. Los conductores que dependen exclusivamente de estas tecnologías pueden acabar ignorando señales vitales de la vía, lo que puede generar situaciones peligrosas. La tecnología debe considerarse un apoyo valioso, pero no una autorización para conducir de manera imprudente.

Autor: Denis Nikiforov

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