Taiza Tosatt Eleoterio

El trauma en la infancia genera dudas comunes sobre su identificación y tratamiento, responde la psicoanalista Taiza Tosatt Eleoterio

Lukas Valdsen
Lukas Valdsen 5 Min Read
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Taiza Tosatt Eleoterio

Taiza Tosatt Eleoterio, psicoanalista y especialista en salud mental y relaciones familiares, destaca que el trauma en la infancia es un tema rodeado de dudas comunes y persistentes que llama la atención de padres, familiares y personas interesadas en general. Muchas de estas dudas, cuando no se aclaran, terminan convirtiéndose en prejuicios.

El problema es que muchos de estos prejuicios terminan siendo responsables de retrasar la búsqueda de un tratamiento adecuado, tanto en niños como en adultos que llevan consigo huellas de décadas atrás. Por ello, resulta esencial responder y desmitificar estas cuestiones.

¿Toda experiencia negativa durante la infancia se convierte en un trauma?

No necesariamente, y esta es una distinción importante. Las frustraciones, decepciones e incluso algunos sustos forman parte del desarrollo normal y ayudan al niño a desarrollar resiliencia a medida que crece. Lo que caracteriza al trauma es la intensidad de la experiencia, sumada a la ausencia de un apoyo emocional adecuado en el momento exacto en que ocurre.

Una caída que asusta, acompañada por un adulto tranquilo que consuela al niño que llora inmediatamente después y explica lo sucedido, tiende a ser procesada de una manera muy diferente a una situación de violencia vivida en silencio, sin nadie que valide el miedo experimentado en ese momento crítico.

¿Es posible tener un trauma y no recordar su causa?

Sí, esto es bastante común en la práctica clínica. Taiza Tosatt Eleoterio señala que los recuerdos de acontecimientos ocurridos a una edad muy temprana, antes de los tres o cuatro años, rara vez permanecen accesibles de forma narrativa y consciente, incluso cuando el impacto emocional continúa intensamente presente en la vida adulta.

En estos casos, el trauma puede manifestarse como un patrón de reacción desproporcionada ante determinadas situaciones de la vida cotidiana, sin que la persona pueda identificar conscientemente de dónde surge esa reacción tan intensa y aparentemente injustificada a los ojos de quienes la observan.

¿El trauma infantil siempre aparece en la vida adulta?

No siempre de la misma manera, ni necesariamente de forma evidente para quienes observan desde fuera. Algunas personas desarrollan síntomas claros y reconocibles, como ansiedad constante o dificultades para mantener relaciones saludables a lo largo de la vida adulta. Otras parecen funcionar perfectamente bien durante muchos años, hasta que una situación específica, como una nueva relación seria o el nacimiento de un hijo, reactiva patrones antiguos que parecían completamente superados.

Taiza Tosatt Eleoterio considera que esta variación individual depende de múltiples factores combinados, entre ellos la red de apoyo disponible en el momento del acontecimiento, la intensidad de la experiencia vivida y el temperamento individual de cada niño involucrado en esa situación.

No existe una fórmula única que se aplique a todos los casos de trauma, y reconocer esta diversidad ayuda a evitar comparaciones injustas entre historias que, aunque parezcan similares en la superficie, estuvieron marcadas por circunstancias muy diferentes de apoyo y contexto familiar.

¿Existe una edad límite para buscar tratamiento?

No existe una edad límite para comenzar este tipo de trabajo. El acompañamiento psicológico o psicoanalítico puede ayudar tanto a niños pequeños, mediante juegos y dibujos, como a adultos que llevan consigo huellas de décadas atrás y nunca tuvieron un espacio para elaborarlas con palabras. El trabajo cambia de formato según la edad, pero el objetivo de elaborar lo vivido permanece igual en cualquier etapa de la vida.

¿Qué hacer al sospechar que se tiene un trauma no tratado?

Buscar una evaluación con un profesional especializado es el camino más seguro y confiable para investigar esta sospecha con cuidado y sin ningún tipo de juicio. El autodiagnóstico suele ser bastante impreciso, ya que los patrones de comportamiento tienen causas múltiples e interrelacionadas, y no todo malestar emocional indica necesariamente un trauma específico ocurrido durante la infancia.

Desde la perspectiva de Taiza Tosatt Eleoterio, lo más importante en este proceso es no posponer la búsqueda de ayuda por miedo a lo que pueda descubrirse a lo largo del camino: comprender la propia historia, incluso cuando involucra dolor, suele abrir el camino hacia una relación más ligera y comprensiva con uno mismo en el presente, con menos peso del pasado.

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